
La mayor parte de nuestra vida, la vivimos en la edad de Oro. ‘’La juventud divino tesoro, ’’ es un decir, porque al llegar a los 50 años nos damos cuenta, que ahora es cuando el tesoro está en nuestras manos: Experiencias, vivencias, conocimiento, prudencia, sensatez… tantos calificativos que al reflexionar entendemos que ahora es cuando más y mejor podemos vivir. Ahora es cuando nos queda tiempo para nosotros, para desarrollar los talentos que quedaron atrapados en nuestras ocupaciones y compromisos familiares; inquietudes, proyectos guardados. Pero llego la hora de abrir el cofre, y sacar todas las joyas que tenemos dentro.
Todo lo que creíamos, no poder lograr, y ahora por la experiencia adquirida, nos atrevemos a ser y a hacer, no solo para sí, sino para nuestro entorno familiar y social.
El Teatro beneficia emocional, social y culturalmente a la mujer y al hombre.
La práctica del ejercicio teatral construye caminos que nos acercan a un mundo de imaginación, creatividad, de expresión. También del mismo modo nos lleva a disfrutar de lo estético, del lenguaje, de la plástica, la música… construyendo así una mejor calidad de vida que bien merecida la tenemos; En la edad Mayor (edad de Oro).